El legado que deja en la música es inconmensurable, magnánimo, es raíz y florecimiento, contagio e inspiración para múltiples generaciones, incluidas, las por venir.
Un amigo nos dijo que ahora somos huérfano, esa sensación es porque Ozzy tenía ese status de Padre para las generaciones de músicos y fans y por los años de su vida dedicados a la música donde ha dejado la huella que forjó su leyenda, era el más grande entre ellos.
Lo paternal tiene conexión también por lo agradecido que se ha mostrado siempre con quienes le acercaron su admiración.
Ozzy es una luz refulgente de la historia de la música. Es como un Bluesman, es esa élite de músicos que generaron cosas auténticamente importantes e indelebles que cautivaron la imaginación de artistas y melómanos.
Ha sido cálido con todos.
Un Príncipe de las Tinieblas que siempre terminaba sus conciertos con un: "Dios los bendiga a todos"...
¡Gracias Ozzy!

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