Nuestra observación está alejada totalmente de la argentinidad que campea como virtud de lo lamentable y patético. Tampoco somos en "Nieto Ni Lo Otro..." conocedores intelectuales del automovilismo pero si sabemos lo que contemplamos del presente de este piloto que se vislumbra un potencial enorme.
Del cobijo cuasi paternal de James Vowles (director del equipo Williams Racing) que maneja con sabiduría los diferentes estadios psicológicos de sus pilotos (y cada pequeño logro es una gran conquista), a la exigencia descarnada y sin miramientos de, quien se dice, es un conocedor experimentado como el italiano Flavio Briatore.
Vowles abraza, escucha y guía, Briatore señala, demanda y determina con dedo inquisidor.
Estas aguas separadas tienen dos realidades diferentes que podemos ver a simple vista en la vida deportiva de Colapinto:
En una su ímpetu y sabiduría eran escuchados y el auto podía responder a ello.
En la otra hay una única dirección, errada en el caso del Gran Premio de Canadá, por mencionar un vértice de esta geometría decadente, y esas pretensiones de la estratagema del equipo Alpine no van en paralelo con la calidad precaria del coche.
"De la emancipación al estancamiento" es una observación, no una sentencia porque si lo fuera estaríamos siendo lo que Briatore es a Colapinto o la argentinidad al exitismo.
En medio de estas aguas hay un nuevo camino por recorrer que lleva al piloto argentino hacia el otro lado, a la tierra donde sus virtudes brillan y donde sus errores son el aprendizaje que lo transformarán en el Gran Piloto que se proyecta, y eso depende de él.
Cuando Colapinto superó a Alonso en 2024

No hay comentarios.:
Publicar un comentario